domingo, 25 de septiembre de 2016

LAS 5 BASES DEL BIENESTAR Y LA PROSPERIDAD

¡Atiende estos cinco rubros que harán tu vida más próspera!



A pesar del éxito, muchas personas dicen experimentar una sensación de falta o privación en sus vidas y es que no todos los aspectos de nuestra vida giran en torno al trabajo, pero frecuentemente lo olvidamos y permitimos que por periodos muy prolongados el trabajo sea aquello que más ocupe nuestras vidas.
Y es que una importante mayoría de personas no conocemos otros esquemas/modelos de vida y simplemente repetimos durante años lo que siempre hemos hecho, lo que nos enseñaron desde niños: trabajar, llegar a casa, pagar las cuentas, salir con los amigos o al cine, cuidar a nuestra mascota, leer, estar con la pareja y quizá con la familia o bien hacer ejercicio. Lo anterior suena como a una vida bastante completa y amena, sin embargo muchos que se han sentido identificados con esta dinámica continúan sintiendo que no han encontrado “su misión en la vida”, que no han trascendido en este mundo.
Seguramente has escuchado un concepto que pertenece a una relativamente nueva cosmovisión cuya propuesta es: “Tener”, “Saber” y “Ser”. Dicha visión ha permeado en las nuevas filosofías de vida e incluso en muchos sistemas educativos en el mundo. El balance entre estos tres aspectos ha demostrado ser positivo en la vida de quienes lo practican, sin embargo en la mayoría de los casos persiste la sensación de la falta de plenitud,pues a estos tres conceptos hace falta añadir un elemento más del cual hablaremos a continuación, luego de revisar un poco más a fondo cada uno de los conceptos:





El Tener está relacionado con la necesidad de llenar los vacíos producidos durante diferentes etapas de nuestra vida y que generalmente tiene que ver con carencias afectivas. “Quiero un coche nuevo y una casa, quiero un mejor trabajo y una mejor calidad de vida”; lo anterior puede representar un claro resumen de los deseos generales de la población. El tener satisface un vacío que en la mayoría de los casos no tiene fondo, porque un vacío que no es de origen material no puede ser llenado con bienes materiales o financieros. es por eso que a pesar del éxito, la sensación de insatisfacción permanece latente.


El Saber tiene la capacidad de satisfacer necesidades afectivas, sin embargo su poder radica en ayudarnos a adquirir un sentido de pertenencia a una época y sociedad determinadas; “Entiendo que vivo en un mundo complejo en el que tengo un lugar en un tiempo y espacio determinados y se también que hay un antes y un ahora y habrá un después para mi vida y la vida de cada ser y para el ciclo de cada una de las cosas”. Cubrir las necesidades del saber nos lleva a una transformación de la persona y al despertar de la consciencia que nos permite saber que nuestras acciones tienen repercusión en este mundo, que somos afectados por el exterior y que podemos dejar un legado. Muchas veces el Saber se limita al conocimiento del mundo exterior: matemáticas, biología, gramática, etc. El Saber de uno mismo se ve a menudo limitado.


El Ser es un estado magnífico en el que la consciencia se eleva a un nivel superior y su momento más alto de lucidez está en el aquí y el ahora. No se explica; se vive. La filosofía se ha dedicado buena parte de la existencia a responder a la pregunta: “¿Quién soy?”. Y su respuesta es tan simple como compleja, pues no se trata de responder cómo te llamas, o a qué te dedicas o cuál es la definición de tu género y tu especie. “Yo soy el que yo soy: yo soy aquí y soy ahora” son las palabras que más se aproximan a una respuesta verdadera y muchas personas aún no conocen o aún no comprenden la respuesta y ello tiene que ver con aquella sensación de vacío e insatisfacción.
Cuando se ha alcanzado un equilibrio entre los tres conceptos: tener, saber y ser, (seguramente es tu caso), has logrado avanzar en un sendero profundo que eleva tu consciencia, pero ¿Por qué sentimos que algo hace falta? Como dije anteriormente, hace falta un 4to concepto que reúne a los tres anteriores y los lleva a una dirección:


Algunos lo llaman “El Hacer” y se refiere a las destrezas y habilidades adquiridas en función de un objetivo. Es muy importante contar con la capacidad de “Hacer” para poder desarrollarnos y repercutir en el mundo en que vivimos, sin embargo, considero que hace falta mirar más allá dentro de este concepto: El Hacer no es solamente una idea educativa y empresarial que exhorta a la productividad por medio de la acción y la elaboración de productos medibles y observables. “Tener, Saber y Ser” otorgan al ser humano la capacidad de “Hacer” y este es el punto más elevado que da sentido a los tres pilares anteriores: Hacer es la palabra base que representa el “Crear” y al “Transformar” y cuando hay un balance perfecto, la destrucción se termina y da paso a la creación y a la transformación. Así cada objeto material que poseamos, cada conocimiento que integremos y cada manifestación de nuestro ser serán utilizados en función del Hacer Creador y Transformador de nuestro interior y nuestro entorno. Crear y Transformar son la respuesta pura a la interrogante: ¿Para qué estamos aquí?


Crear tiene que ver con la vida y la naturaleza de la vida es procurarse a sí misma y generar más vida para seguir manifestándose y continuar generando más de sí misma. Pero en términos concretos de nuestra vida cotidiana se trata de construir, crear y transformar a nuestro paso por la vida: ¡Hacer! pero acordes con la vida: hacer el bien con lo que tenemos, con lo que sabemos y con lo que somos. ¡Transformar! Nuestro trabajo en nuestra vocación, nuestra salud en bienestar, nuestros miedos en confianza, nuestras dudas en Fe y certeza, nuestra casa en Hogar, nuestros vecinos en comunidad, nuestro planeta en hábitat, etc.


Una gran estrategia para buscar el camino del Hacer, es por medio de una agenda que contenga una gama de rubros dentro de un proyecto de vida: dicha agenda comprende por lo menos cinco rubros dentro de los cuales es pertinente generar una actitud creativa, transformadora y organizada:


Los rubros que en este artículo te propongo son:





1. La Salud: que tu agenda contemple una examinación de tu estado de salud y de bienestar, que son dos conceptos diferentes pues la salud es la ausencia de la enfermedad, en tanto que el bienestar involucra un estado de plenitud y felicidad que trascienden el mero hecho de no estar enfermo. Pero además de una examinación, es pertinente ajustar un plan preciso y agendado sobre los pasos que nos van a llevar al siguiente nivel deseado. Un objetivo medible, realista y alcanzable que en algunas personas puede ser la incorporación a un régimen alimenticio mientras que en otros comenzará por reducir el consumo de refrescos o cigarros al día. Pensar en ser más saludable o tener una mejor salud y pasar a la acción transformadora están a un paso y a la vez a un avismo. Escribe en tu agenda los plazos y acciones que llevarás a cabo sin importar si lucen más o menos impactantes que las acciones de alguien más.




2. El Aprendizaje: me gustaría destacar que es diferente el aprendizaje que proviene de la necesidad de aquel que proviene por el gusto y el placer. Algunas personas aprenden cosas nuevas al iniciar una nueva actividad, un nuevo empleo y que se ven en la necesidad de resolver problemas de manera inmediata y ante ello deben reaccionar, aprender y aplicar. Lo anterior es algo positivo, sin duda, pues se trata de un aprendizaje muy significativo, sin embargo, también existe aquel aprendizaje que nace del gusto y el placer de hacerlo. Si ya has concluido hace tiempo tus estudios académicos (no importa el grado), quizá ya hace tiempo que te encuentras oxidado(a) en un tipo de estancamiento y desactualización. ¿Hace cuanto que no lees un libro por el mero placer de hacerlo? Y qué decir de un nuevo idioma; siempre he pensado que aprender un nuevo idioma es una actividad de aprendizaje que hace de antesala a muchos más aprendizajes y saberes posteriores: para desenpolvarse en el hábito del aprendizaje, quizá no es lo mejor comenzar con iniciar una nueva carrera, pero si que podría ser aprender un nuevo idioma, o a tocar un nuevo instrumento musical, o una disciplina marcial, etc.




3. La Espiritualidad: sin importar cual sea tu creencia respecto a la religión, las personas somos seres espirituales y sentimos una necesidad de estar conectados por lo menos con nosotros mismos y ahí es donde entra la espiritualidad como uno de los rubros más relevantes de la agenda. Dedicar unos minutos por la mañana o por la noche para poner la mente en orden y recordad cuáles son las cosas que te hacen más feliz llevar a cabo una dieta mental, una organización de las ideas y el encuentro contigo mismo(a) y con el sentido que has encontrado y has decidido dar a tu vida, o a este año, o a este día. ¿Hace cuánto tiempo que no dedicas un momento a poner tu interior en orden?




4. El Afecto: ya seas soltero(a), casado(a), en unión libre o en relaciones informales, valdría la pena revisar la parte afectiva de tus relaciones interpersonales. Como he dicho antes, algunos vacíos y carencias no provienen de la necesidad económica o de bienes materiales, sino que pueden ser carencias espirituales o afectivas. Ocasionalmente entramos en una trampa de la que es muy difícil salir y ella consiste en intentar llenar algo intangible con bienes materiales. ¡No es necesario contraer nupcias o por el contrario, divorciarse para dar atención y satisfacción a este rubro! La parte afectiva está más bien relacionada con la forma de interactuar que sueles tener con las personas a las que aprecias, ya sea que se trate de una persona con la que salgas ocasionalmente en una relación abierta, o con tus padres y hermanos. ¿Estás en paz con cada uno de los miembros de tu familia? Escribe en este rubro de tu agenda un plan que te lleve a mejorar tus relaciones interpersonales fundamentales. Lo anterior también incluye el ser una persona más demostrativa con las personas por las que sientes algo poitivo. Así como hablamos del concepto de la Salud y el Bienestar (el bienestar es más que la ausencia de enfermedad) así mismo, la salud afectiva no se reduce a la tolerancia de los demás, sino a convertirse en una persona que verdaderamente tiene un interés genuino en brindar apoyo, compañía y afecto a las personas que quiere o bien en reconciliarse con sus seres queridos. Cualquier que sea el puto de partida de cada quien todos podemos mejorar.


5. La ayuda: la vida el universo, Dios, la fortuna o como desees llamarle, ha dado mucho a cada uno de nosotros: desde oportunidades hasta recompensas y lecciones de vida. Nuestra agenda debería contemplar este aspecto tan importante que tiene muchos beneficios: es momento de retribuirle a la vida un pequeño fragmento de lo que hemos recibido, pues finalmente hemos recibido también un fragmento de todo lo que otorga la vida. Si has sufrido, tiende tu mano a quien ahora sufre. Puede que no sea mucho para tí, pero recuerda que para ti fue mucho cuando alguien lo hizo. La ayuda a menudo es confundida con las sobras de lo que uno tiene: si una persona tiene diez panecillos y un hombre sin hogar le pide uno y se lo da, está muy bien, sin embargo habría que analizar hasta qué punto se trata de un verdadero desprendimiento de una perte personal para otorgarla a alguien más; si el mismo hombre tiene solo un panecillo y es lo que va a comer durante el día y llega el hombre sin hogar a pedirle ayuda y éste le comparte una porción, entonces hay un verdadero desprendimiento de bondad que es transferido a quien recibe la ayuda. Si alguna vez te has visto en momentos de necesidad y sólo necesitas que alguien te escuche, no es la misma sensación que una persona abandone por unos instantes todo lo que está haciendo, a pesar de todos sus deberes, y te haga sentir que en verdad le eres una persona importante, a una persona que primero va a terminar sus cosas, lo que a él le importa y luego, si es posible, te dedicará algo de las sobras de su tiempo. ¡Aunque se trata de lectores muy responsables, quisiera aclarar que no se trata de sacrificios sin sentido! No debes quitarte el plato de la boca y quedarte sin alimento para que coma alguien que lo necesita y que de no ser así , la ayuda ya no tiene ningún valor. ¡No es así! Sin embargo el valor y el mérito son dos cosas diferentes. Considero que debe haber un poco de ambos conceptos al momento de dar ayuda. Cualquiera que sea el caso, ayudar es un beneficio para el que ayuda y para quien recibe la ayuda. Podrías participar en un asilo para ancianos con la impartición de algún taller, o bien hacer visitas a casas hogar para donar juguetes o comida; destinar parte de tus ganancias a una causa. No importa si quien te pide ayuda es un adulto fuerte que te hace pensar: -¡Ese hombre es sano y fuerte, no se merece una moneda, porque a su edad bien podría conseguir un trabajo!” ¿Te imaginas que la vida pensara lo mismo de tí? Dejarías de recibir justo lo que ahora recibes, pues al final nadie necesita que le limpien los vidrios del coche en el semáforo y no hay necesidad de darles ninguna moneda, ni nadie necesita los dulces que venden de forma ambulante, ni los músicos callejeros, pero si somos estrictos, en realidad tampoco se necesita el producto que tu o yo estamos vendiendo o el servicio que tu o yo brindamos. Pero el Universo acepta lo que le damos y nos da una ayuda a cambio. ¡Hagamos lo mismo por otras personas!


La recomendación es iniciar la propia agenda personal como un traje a la medida. En el rubro de la salud yo puedo comenzar por agregar dos kilómetros más a mi carrera matutina, mientras que otro puede comenzar por ver menos la televisión y caminar cinco minutos al día. No importa desde dónde comenzar lo importante es no detenerse.


¿Por qué se habla de una Agenda?


Lo que es importante siempre se pone por escrito: los cheques, los diplomas, los certificados y documentos oficiales; las actas de matrimonio, de nacimiento y las licencias para conducir. Todo lo que importa va por escrito. No es del todo recomendable dejárselo todo a la mente, pues por muy buena que sea la tendencia es al olvido. Una agenda, en cambio, es un recordatorio permanente que nos permite medir y observar el alcance de nuestras metas. Llevar una agenda es una tarea que en un inicio puede resultar complicada. Ya he publicado un artículo llamado “Todo lo que importa va por escrito” y en él se habla de los usos y errores que cometemos al llevar una agenda.


Lleva tu vida al campo de la acción. Por un buen tiempo pensaba en que quería comenzar un blog y compartir ideas positivas, sin embargo no importa lo buena o mala que sea una idea: tener, saber y ser. Al final todo aquello que emana de nosotros y de la vida toma su forma en este mundo a través de la acción y es a través de la acción que este blog ha llegado hasta tu dispositivo. La acción de escribirlo, pero también la acción de leerlo.


Por último me gustaría dejar esta invitación abierta al uso de una agenda que contemple los cinco rubros que se trataron aquí, pero de todos ellos quisiera hacer una especial invitación al quinto rubro: La Ayuda, ya que es uno de los más provechosos y que otorgan un enorme beneficio a todos, además está relativamente al alcance de todos, pues la ayuda no es necesariamente de carácter económico. Hay muchas formas de ayudar y espe ro pronto dejes que esta dea entre en tu mente y permitas que germine y florezca a partir de este momento.



Al Jaguar

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