lunes, 31 de octubre de 2016

ESPECIAL 2/3: EL PODER DE LOS FAVORES

EL ARTE DE PEDIR PEDIR FAVORES

(Especial 5k lectores)

Para muchos es impensable solicitar un favor y preferirían asumir las consecuencias antes que experimentar la sensación de deberle algo a alguien. Para otros, ayudar a las personas es una sana conducta...





Ya hemos platicado en la primera parte de este especial sobre los favores y lo que implica el comprometerse a hacerlos. Ahora vamos a dedicar esta segunda, de tres partes, al otro lado de la moneda: el pedir un favor y lo que ello conlleva. Hay personas que intentan resolver sus problemas por sí mismos a toda costa; son personas que prefieren vivir con las consecuencias antes que pedirle un favor a alguien y sentir que están en deuda. Muchas de estas personas son del tipo que no quiere dar molestias a sus familiares, amigos o conocidos; en otros casos se trata de personas que no saben cómo solicitar un favor y se sienten avergonzadas, en tanto que otras jamás dudan en pedir ayuda. Otras personas detestan la idea de sentirse comprometidos hacia alguien que les ha tendido una mano y prefieren abstenerse o tener que pagar el favor más tarde.



Pedir un favor es un arte y obtener resultados depende del dominio de dicho arte. Necesitar un favor simple o uno urgente y saber pedirlo, son dos conceptos totalmente distintos y es mejor saber cómo solicitar uno, independientemente de si lo pediremos o no. Hay personas tan poco hábiles para pedir favores que las personas terminan por negarlos y no por ello son egoístas, sino simplemente, como decimos en México y seguramente en muchas partes del mundo “¡En el pedir está el dar!”. Mientras que en la primera parte de este especial hablamos de “hacer un favor” y sus implicaciones, ahora hablaremos de la otra cara de la moneda: “solicitar un favor”, por lo que se han desarrollado los puntos a considerar antes de pedir un favor y que te presento a continuación:

La amabilidad: hay personas que cuando nos solicitan un favor, parece más bien que nos están exigiendo una obligación, pues no tienen el menor tacto para solicitarlo. Una sonrisa amable y el uso de las palabras adecuadas, en combinación con las buenas maneras, siempre tienen mejores resultados. La amabilidad es una llave maestra que abre más puertas de las que imaginamos, sin embargo es muy difícil para muchos expresar amabilidad, quizá por su historia de vida o porque consideran que es un signo de debilidad. En cualquier caso, habría que considerar cuán grande es la necesidad que nos lleva a pedir un favor y a reconocer que no está en nuestras manos el poder solucionar algo y que ante tal caso reconocer que no se trata de ser débiles o no y que el orgullo o los prejuicios son una barrera en general.



Saber estar presente: muchas veces perdemos contacto con las personas que apreciamos o bien, con personas que forman parte de nuestra red de contactos y es bueno mantenerla siempre vigentes y activos (presentes en la vida de los demás), pues nunca se sabe cuando tendremos que hacer una llamada para solicitar un favor. No todos los favores son tan simples y hay que reconocer que existen favores que han cambiado el rumbo de la Historia y sin ir tan lejos, el rumbo de la historia de nuestra vida. También hay favores que se hacen a través de contactos y siempre conviene saber estar presentes para no llegar después de meses o incluso años y pasar del anonimato, en el que no había ni un saludo, a pedir dura y directamente un favor a personas a las que hemos ignorado por años y para quienes no hemos tenido en mucho tiempo un gesto amable. Mirémoslo desde otro ángulo: tal vez te ha ocurrido algo similar, pues hay personas de las que hace mucho no has sabido nada, o bien personas que sólo te buscan cuando necesitan algo de ti, pero de no ser así, no se toman jamás la molestia de saludar y mantenerse “vigentes” dentro de tu red. Pues bien, también hay que pensar en todas esas personas a las que no hemos contactado hace mucho tiempo y es muy descortés comunicarse con ellos para simplemente pedir algo. También hay contactos cuya relación está basada en los favores; no necesitan que los saludes, porque saben que van a hacerte un favor en el momento que lo solicites, pero también saben que les debes una y no dudarán en cobrártela cuando sea necesario. Eso también lo vamos a ver más adelante en este especial.

Pedir con ciencia: intentamos abarcar varios ángulos que están involucrados con el hecho de pedir un favor, es decir, no estamos hablando únicamente de favores tipo “¡Cuida hoy a mi hijo por favor!” ó “¡Ayúdame a mover ese mueble pesado!”, sino de cualquier favor, incluso los que implican una gran deuda y que nos comprometen de manera seria: los que implican “Poder”. Pero por ahora estamos en el “cómo solicitar un favor”. Pedir tiene su ciencia, o como decimos en México, “tiene su chiste” y es que no es lo mismo pedir, porque sí, que pedir por una razón y bajo una necesidad. Si un día estás en la larga y lenta fila de un banco y se acerca a tí una persona que te pide de favor que simplemente “la dejes pasar antes que tú”, es poco probable que accedas y es muy probable que te niegues. Algunos van dirán que por supuesto que le dejarían el lugar y que nada les cuesta, pero la verdad es que este hecho va mucho más allá y es que nuestra mente no es tan simple y seguramente va a requerir de alguna explicación. Es fácil recordar el enojo que provoca ver que alguien se mete en la fila cuando nosotros llevamos formados horas, pero es fácil comprender que si llega una persona de muy avanzada edad, o embarazada o en muletas, las personas en general le cedan su lugar sin cuestionarse, pues las razones son más que evidentes. Así mismo, si la misma persona se acerca a tí y te dice que necesita salir del banco cuanto antes, pues lleva mucha prisa y que por favor le cedas tu lugar, entonces la persona ha aumentado significativamente sus oportunidades de éxito. Pues al menos te está dando (o le está dando a tu cerebro) una explicación y entonces hay mayores probabilidades de que accedas. Hay una tercera posibilidad, en la que la misma persona se aproxima y te dice que por favor le cedas el lugar, ya que tiene que salir del banco inmediatamente, dispone de poco tiempo, ya que era el único día para pagar determinado servicio y que tuvo que dejar a su hijo pequeño en casa, o en el auto y que debe volver de inmediato. Entonces esa persona prácticamente ha provocado algo muy peculiar en tu cerebro: ¡Empatía! y ahora su causa es la tuya y como además, si evalúas la situación, no te quita nada el esperar cinco minutos más, es altamente probable que no sólo accedas, sino que con gusto accedas en ceder tu lugar en la fila. Quizá muchos han estado pidiendo los favores de forma inadecuada, obteniendo malos o nulos resultados y a pesar de que su causa era noble y que realmente necesitaban del favor y del entendimiento de alguien.


La gratitud: la llave de oro de las mejores puertas. Cuando hemos recibido un favor, es especialmente importante saber expresar gratitud. Hay personas que incluso pueden no sentir ninguna gratitud, pero esos son casos muy extraños de los que ni siquiera vamos a hablar. El resto de las personas, sentiremos agradecimiento por haber recibido un favor, y el nivel de agradecimiento va en proporción directa a la necesidad que ha cubierto. ¡Agradezco que hayas cuidado a mis hijos un momento para poder hacer algunos pagos! p bien ¡Estoy muy agradecido por haberme llevado en tu coche al hospital, en la madrugada, cuando mi hijo estaba muy grave! Los casos pueden extenderse al infinito, pero les escribo lo anterior para ponernos en situación. Hay favores que pueden cambiarle la vida a una persona y favores que simplemente le evitan algo de incomodidad. Sin importar cual de ambos recibimos, es muy importante saber agradecer a la persona que ha tomado un poco de su tiempo y de su recurso, le haya costado esfuerzo o no, para poder ayudarnos en algo y cubrir una necesidad en la que nos encontrábamos. No importa si esa persona estaba muy ocupada y tuvo que dejar todo para ayudarnos a nosotros o si estaba en su casa sin hacer nada y con el coche estacionado. La sugerencia es la misma: agradecer sin importar las circunstancias en que se haya dado. Las personas no tienen la obligación de ayudarnos y es su derecho elegir quedarse en su casa sin hacer nada, antes que ayudarnos. Tal vez podamos cobrarnos un favor que nos deban, pero ese es otro punto que vamos a tratar después. No importa si el favor es grande o pequeño, si le costó trabajo o no. Quizá esa persona tuvo que hacer un gran esfuerzo o quizá fue como quitarle un pelo a un gato. Agradecimiento siempre va a ser la mejor de las llaves. Tal vez has, no solo hecho favores a las personas, sino que has brindado ayuda (ya vimos que son dos cosas diferente). En el caso del favor, debe existir un solicitante, en tanto que la ayuda se puede dar incluso si no la piden o si la rechazan inicialmente, y aunque no lo hagas con el afán de obtener nada, es agradable recibir un sincero agradecimiento. Eso ayuda a cerrar un micro círculo en el que una persona tenía necesidad, otro ha tomado de su ser para ayudar y finalmente quien recibe de ello demuestra respeto y gratitud. Pues a pesar de que parece que todos lo vemos de la misma forma, no es así. Y quizá has vivido uno de los dos lados de la moneda y has dejado un círculo pendiente al no agradecer o no recibir o dar por lo menos las gracias de una forma adecuada. Quizá ahora mismo recuerdes alguna vez en la que hayas brindado algún tipo de ayuda de la cual no has recibido ningún reconocimiento y ojo, que no estoy hablando de recompensas ni dádivas monetarias, sino simplemente de una atención que no sólamente reconozca gratitud y respeto por parte del otro, sino que deja entre ver la forma en que dicha persona se conduce por la vida. Cuando hacemos favores, no siempre esperamos una recompensa, pero es muy grato recibir una satisfacción y reconocimiento. La ingratitud cierra muchas puertas, rompe con muchas amistades e incluso relaciones muy estrechas entre familiares y amigos. La ingratitud es un tema que funciona independientemente del tema de favores y también vale la pena reflexionar sobre sus consecuencias. Yo creo que es bueno ayudar a las personas, sin embargo hay ocasiones en las que tu has ayudado una y otra vez a alguien y lo has hecho por el gran aprecio que le tienes, o porque conoces de su necesidad y quizá la primera vez entendiste que no era una persona expresiva, pero después de un tiempo puede ser un poco frustrante el no recibir el reconocimiento a tu labor. sin importar si para tí es algo fácil de hacer o si requiere un gran esfuerzo de tu parte. El agradecimiento deja las puertas abiertas y en buenos términos para futuras relaciones interpersonales, haya favores o no. La ingratitud cierra puertas que cuesta mucho trabajo volver a abrir una vez que se han cerrado.


Hay una película que quizá muchos de ustedes ya han visto. Y si no, les sugiero que la vean, se llama “Cadena de Favores”. Ya recomendamos anteriormente la novela o la película basada en la novela de “El Padrino” (The Godfather) en la que se aprecia la importancia de los favores dentro de la trama social y como un medio para obtener poder. En cadena de favores podemos apreciar una secuencia en la que una persona que recibe un favor que realmente necesitaba (no les cuento todo), al recibir la ayuda y salir del gran problema que lo venía persiguiendo, la persona que lo ayuda le pide a cambio que haga un favor a tres personas más y que les pide a su vez que devuelvan el favor a otras tres, creando una cadena de favores en el mundo. Esta película ya se tomó el tiempo de contemplar la enorme importancia que tiene esta actividad entre las personas y además contextualiza muy bien la necesidad de las personas que requieren de ayuda en situaciones de vida o muerte. Y para no ir tan lejos, también es usual que en algún momento al dar o recibir algún favor express como cuando ayudamos a levantar a un motociclista que se ha caído de la moto, o cuando alguien tiene un neumático desinflado, al recibir la ayuda nos pregunta si nos debe algo y simplemente le respondemos “hoy por tí, mañana por mi”, o bien también se suele responder “si un día ves que a alguien le pasa lo mismo que a ti, detente a ayudarlo y ya con eso me doy por bien servido”. Eso es muy común en México. Nunca se sabe cuando esas palabras podrán resonar en nuestra mente al ver a una persona en la misma necesidad que nosotros. Pedir un favor es un arte e involucra muchos factores. Las personas necesitamos de las personas y hay que promover la ayuda desinteresada. No te sientas mal de pedir un favor, pues quizá un día puedas devolverlo de alguna forma. Puede ser mañana o en mucho más tiempo y quizá será otra persona la que reciba después ayuda de tu parte. La vida da muchas vueltas y la verdad es que nunca se sabe…




Al Jaguar



ESPECIAL 1/3: EL PODER DE LOS FAVORES

¿Es una actividad altruista o una forma de ejercer poder sobre quien nos debe favores? En cualquier caso se trata de una actividad humana digna de analizar.

ESPECIAL 3/3: EL PODER DE LOS FAVORES

LA GESTIÓN DE LOS FAVORES

No todos los favores son altruistas; a veces hay que saber gestionar los favores y su deuda, ya que pagar y cobrar favores también es un arte...






sábado, 29 de octubre de 2016

ESPECIAL1/3: EL PODER DE LOS FAVORES

EL PODER DE LOS FAVORES

(Especial 5k lectores)


¿Es una actividad altruista o una forma de ejercer poder sobre quien nos debe favores? En cualquier caso se trata de una actividad humana digna de analizar.




En un artículo pasado escribí sobre lo que realmente le importaba a las personas; es un tema tan interesante, que de él ha surgido una extensión relacionada y que les comparto a continuación en este especial por los cinco mil lectores del blog.

Hemos aprendido en otros artículos que a las personas no les importa cuánto sabes, o el poder que ostentas, sino cuánto te preocupas por ellas y el interés que les demuestras. A partir de comentarios , decidí ampliar la información a través de este artículo, pues en efecto “A la gente le importa cuánto te preocupas por ellos”, pero demostrar interés no es lo único que cuenta, sino la acción; ayudar, cosa que también se ha mencionado, aunque desde otra perspectiva. Pero ayudar no siempre es fácil y no siempre obtenemos los resultados que esperábamos y para otros se convierte en un instrumento de control, ya que las deudas de honor generan un vínculo muy estrecho del cual muchas personas saben obtener ventajas.

Los lectores comentaron que no siempre era fácil ayudar a las personas y que para ello se necesitaban recursos: dinero, contactos etc. Comentaron también que en ocasiones han salido mal con las personas a las que originalmente estaban ayudando, o que un favor terminó convertido en una obligación. Y en efecto, contar con más recursos nos permite ayudar a muchas más personas, y tambiés es verdad que en ocasiones lo que tenía como propósito brindar ayuda, se transforma en una pesadilla, pero recordemos que no se trataba de ese tipo de ayuda (o al menos no ese tipo de ayuda en exclusiva), y que hay otras modalidades en las que podemos otorgar beneficios a las personas y es por ello que comparto este especial que se refiere al tipo de ayuda que se da o se recibe a través de los Favores. espero les guste.
La práctica de hacer y solicitar favores es una actividad que nos acompaña desde el principio de nuestros tiempos; su importancia dentro de la dinámica social es indudable y por eso vale la pena analizar diferentes contextos en los que esta actividad se desarrolla, ya que por un lado puede resultar en una gran ayuda a quien realmente lo necesita, pero por otro, puede convertirse en un suplicio al tener una deuda con alguien que nos ha hecho un favor (y sabemos que nos lo va a cobrartarde o temprano), o bien por comprometernos a cumplir con un favor que luego rebasó nuestras capacidades para cumplirlo.

No toda ayuda o servicio que prestemos amerita llamarse un favor; éste debe tener ciertas cualidades que lo caracterizan: un favor tiene como propósito ayudar a quien lo solicita. Algunos favores son superficiales y no tienen ninguna trascendencia, pero otros pueden ser casi un milagro para quienes los han recibido, debido a la gran necesidad y el momento oportuno en el que lo reciben. Muchos de nosotros hemos obtenido ese tipo de favores que nos han ayudado a salir de una dificultad o un imprevisto que nos superaba. Cuando recibimos un favor en el momento de mayor necesidad, albergamos una especial sensación de agradecimiento con quienes nos han tendido la mano.

Los favores tienen lugar en todas las actividades humanas;; en la familia, en lo profesional, en la política y casi cualquier actividad que podamos citar. Muchos hechos importantes en el mundo han sido la consecuencia de favores entre personajes de poder e influencia. Todos los días somos beneficiados o beneficiamos a muchas personas mediante esta práctica, pero no siempre nos tomamos el tiempo para analizar la forma en que esta actividad se desarrolla, así como de sus beneficios y consecuencias tanto positivas como negativas.



Cuando hablamos de los favores, me viene a la mente el personaje de Vito Corleone, “El Padrino” (The Godfather). Para quienes no han leído aún la novela, o visto la película, les comento brevemente que el personaje de Vito Corleone, que es un Capo de un cártel italiano del sur, es un excelente ejemplo de una persona que ha tejido una importante red que lo favorece en sus negocios y que dicha red no solamente se trama entre sobornos, venganzas y amenazas, sino también en los favores que otorga sin importar si se trata de personas importantes o no. La película retrata con maestría a un hombre al que muchas personas le deben mucho respeto, pero también muchos favores.
Pero como dije antes, un favor debe contar con algunas características que lo definen como tal. Nosotros podemos brindar ayuda y apoyo en todo momento a toda persona y en toda situación que deseemos, pero no toda la ayuda que brindamos proviene una pretición previa, es decir que en tanto sea un acto voluntario previo a que alguien nos solicite intervenir en alguna situación, no se trata de un favor como tal, sino simplemente de ayuda que uno brinda. Por el contrario, una de las características del Favor es que alguien nos lo tuvo que haber pedido. Si una persona va caminando por la calle y se cae, seguramente las personas se acercarán para ayudarla a levantarse y para ver si está bien o si es necesario que la auxilien para llevarla con un médico. ¡Ese no es un favor, sino brindar ayuda! A simple vista esto parece egoísta, sin embargo falta aún desarrollar algunos puntos que irán clarificando el concepto  Es importante no dejar de prestar ayuda a las personas que lo requieren, también es importante mantenernos en una predisposición a hacer favores y a ayudar, pues es una de las bases de la convivencia humana.




HACER FAVORES

Para poder hacer un favor a alguien, de entrada es necesario estar dispuestos a ello. Parece fácil, pero no hay que olvidar que en este mundo hay personalidades de todo tipo, además en este especial vamos a abordar algunos puntos relacionados con el tema que quizá no habíamos revisado a profundidad. Para algunas personas es muy fácil hacer favores y de hecho lo disfrutan mucho; se sienten muy bien al ayudar a personas, no importa si es un favor pequeño o grande. Por otro lado, hay personas que difícilmente hace un favor y cuando llegan a hacerlo, sienten una gran necesidad de analizarlo y estudiar todos los ángulos posibles, pensando si al hacerlo ponen en riesgo o comprometen de alguna forma su estatus o su tranquilidad. Otros simplemente no gustan de ser molestados de su comodidad y prefieren no comprometerse.
Hacer un favor es dar de nuestro tiempo, de nuestro recurso, de nuestro esfuerzo y de nuestra palabra una vez que nos hemos comprometido a hacerlo. Ya sea que se trate de un favor grande o pequeño, implica inicialmente una renuncia al egoísmo o al menos una predisposición a ayudar. Por todo lo que implica, se trata de una parte de nuestra energía que va destinada a alguien más.



HAY DE FAVORES A FAVORES

En una ocasión hice un viaje al estado de Jalisco, la tierra del Tequila y del Mariachi (en México). Cuando unos amigos supieron que haría este viaje, me pidieron que les consiguiera una botella de tequila de una marca difícil de conseguir. Les dije que sí, sin saber realmente que adquirir la botella sería un poco más complicado y caro de lo que creí; debo confesar que me llevó más tiempo del que tenía contemplado y que al intentar cumplir, no sólo modifiqué algunas actividades, sino también las actividades de quienes me acompañaban en el viaje. Al final pude cumplir con el favor que me encargaron, pero se que no se trataba de una situación de vida o muerte. Muchas veces nos piden favores que resultan más complicados de lo que pensábamos y la sugerencia siempre es cumplir con lo que se ha prometido, pero también hay ocasiones en las que hay que poner las cosas en una balanza y determinar hasta qué punto es conveniente dedicar el tiempo y el esfuerzo a una situación determinada. Estoy seguro de que mis amigos no se habrían molestado realmente si luego de intentarlo dentro de mi itinerario, no hubiese podido conseguir el encargo que me pidieron. Lo conseguí y listo, tampoco cambió la vida de nadie, pero tuve que hacer de lado parte del viaje que ya tenía contemplado.

Hay de favores a favores y algunos de ellos rebasan nuestras capacidades para cumplirlos. Siempre es recomendable cumplir con lo que se ha prometido y es por eso quizá que muchas personas son analíticas y buscan analizar desde distintos ángulos antes de aceptar el compromiso de un favor; especialmente si se conocen y saben que al aceptar van a hacer lo que esté en sus manos y quizá un poco más para cumplir.



Cuando se ha accedido a hacer un favor, lo más prudente es hacerlo bien hasta el final. Un amigo me contó que invitó a salir a una chica en la que está interesado. Ella vive lejos de donde vive él, así que a veces quedan de encontrarse en un lugar para ir a comer a tomar un café y platicar. Cuando concluye la velada, ella siempre le pide el favor de llevarla a su casa, porque generalmente la plática se extiende hasta tarde. El tiempo pasa volando y anochece muy pronto. Me comenta mi amigo que, a pesar de que le queda muy lejos su casa, él la lleva en su coche y aprovechan el camino para platicar un poco más. Ellos se gustan, pero lo que realmente queria destacar es que mi amigo siempre detiene su coche una calle antes y se despiden. Creo que ya es muy considerado de su parte llevarla hasta su casa, la cual está a una hora y media de la casa de mi amigo. Para quien conozca o viva en Ciudad de México, me entenderá perfectamente, pues es una ciudad grande y caótica en cuanto a tránsito y vialidad se refiere. Cuando platiqué con mi amigo, le pregunté si ella le pedía que se detuviera una calle antes de llegar a su casa o si existía alguna situación en particular para dejarla ahí en lugar de la entrada de su casa. Él me respondió que no había ninguna razón en específico, pero que sentía algo de flojera (pereza) entrar hasta su calle y dejarla hasta ahí. Yo le dije a mi amigo que sonaría un poco extraño, pero de alguna forma le estaba haciendo “un favor a medias” y aunque ya estaba sólo a una calle de su casa, en comparación con la distancia, seguía siendo “un favor incompleto”. Creo que cuando hemos accedido a hacer un favor debemos concluirlo por completo, especialmente cuando ya solo falta un poquito para concluirlo. Puede sonar exagerado, pero quizá si el día de mañana mi amigo y su amiga discuten, él podría reprocharle sobre las veces que la ha llevado a su casa, a lo cual ella podría responder “ni siquiera fue hasta mi casa”. Todavía faltan muchos puntos por desarrollar en este especial.




SABER DECIR “¡NO!”

Hay personas que tienen mucha habilidad para pedir favores, independientemente de si realmente los requieren o no; de si se trata de una situación de vida o muerte o no. Algunas veces las personas nos piden hacer cosas que, sin importar si es fácil para nosotros cumplirlo o no, no tenemos ganas de hacerlo. También es válido decir que no. No es lo que yo sugiero, pues en esta vida nunca se sabe cuando le toca a uno pedir ayuda o un favor justamente a la persona a la que se lo negamos. La verdad es que tal vez recuerdo una ocasión en la que me negué a darle una moneda a un joven que cuidaba “por su cuenta” un estacionamiento público y después tuve que recurrir de nuevo a él cuando la batería de mi coche no respondió. Pero ahora nos concentramos en las veces en las que no deseamos contribuir en el favor, Sin importar la causa, pero también es muy importante saber decir que no, pero al mismo tiempo no cerrar las puertas con esa persona en el futuro. Para lo anterior nos funciona muy bien la negociación (ya hay un post que habla sobre la importancia de la negociación, sin embargo espero preparar un especial para más adelante). Para decir que no, va a depender en cada caso y en cada circunstancia y persona. Algunos han desarrollado una gran habilidad de comunicación y saben evocar sin provocar, en tanto que otros han desarrollado más bien un talento para ser cínicos y decir no y por si fuera poco, causar la risa y la alegría de la persona en cuestión. Decir “No” cuando en realidad  se desea, es muy importante, porque cuando hacemos cosas que realmente no deseamos, los resultados no siempre son los más favorables o incluso caemos en el riesgo del reproche que tarde o temprano hará acto de presencia y puede fracturar la relación mucho más que por el simple hecho de saber negarse a tiempo.
Pedir un favor es un arte pero también lo es el hacerlo. Al hacer un favor satisfacemos la necesidad de una persona que en muchos casos lo puede necesitar realmente. Una persona que ha recibido un favor de tí, debe irse más contento de lo que llegó y no al revés. Cuando no se es cuidadoso, se corre el riesgo de perjudicar a la persona más que beneficiarla y ello tiene repercusiones incalculables. Pensemos mejor en esas situaciones en las que está en nuestras manos efectuar un favor y además el hacerlo bien. A veces basta percibir la satisfacción de las personas a las que hemos beneficiado para sentirse debidamente retribuidos, sin embargo, el favor también es deuda y la deuda es poder. Pero eso lo veremos más adelante en este especial.




Al Jaguar




ESPECIAL 2/3: EL PODER DE LOS FAVORES

EL ARTE DE PEDIR PEDIR FAVORES
Para muchos es impensable solicitar un favor y preferirían asumir las consecuencias antes que experimentar la sensación de deberle algo a alguien. Para otros, ayudar a las personas es una sana conducta...

ESPECIAL 3/3: EL PODER DE LOS FAVORES

LA GESTIÓN DE LOS FAVORES

No todos los favores son altruistas; a veces hay que saber gestionar los favores y su deuda, ya que pagar y cobrar favores también es un arte...




domingo, 23 de octubre de 2016

TRES MENTORES DE INFLUENCIA, PODER Y ÉXITO QUE PUEDES ADOPTAR

Tres personajes de influencia, poder y éxito que difícilmente se pueden ignorar al adoptar a un mentor...





Anteriormente escribí sobre la importancia de tener un mentor y asumir una actitud receptiva para poder obtener de ellos el mayor provecho. Si ya has dado el siguiente paso y estás pensando seriamente en adoptar uno, es el momento de que leas este artículo.


Hay muchas modalidades en las que se puede desarrollar la mentoría: algunas son coaching profesionales con un costo y buscando crecer en ámbitos muy concretos en tu vida. Otras formas menos especializada de mentoría, pero no por ello menos efectivas, nacen a partir de la admiración que ciertas figuras pueden despertar en tí a partir de su vida y su obra incluso sin importar si son reales o no, si aún viven o no. Lo verdaderamente importante es que generen motivación y admiración en tu persona y que puedas adaptar en tu propia vida algunos elementos que ellos han manifestado.


He aquí tres ejemplos de personajes de los que difícilmente no encontrarás algo que admirar y aprender para tu propia vida::





“Michael Jackson”




“Para mi, el mayor pecado de todos los pecados es recibir un don y no cultivarlo para que crezca, ya que el talento es un regalo divino”.
Michael jackson


Puedes ser o no fan de este cantante y bailarín, pero no se puede poner en tela de juicio su talento, su naturaleza altruista y el nivel de éxito y popularidad al que hasta el momento nadie ha podido aspirar ni de cerca (ni Madonna) en su género.


  1. La precisión de sus ejecuciones en el escenario eran producto de sus arduas horas de ensayo que sumados todos y tomando en cuenta la edad a la que comenzó en el mundo artístico, resultan en años de experiencia que dieron como resultado lo que todos conocemos.
  2. El cuidado en el detalle era un sello que caracterizaba todo su trabajo: sus videoclips y sus conciertos estaban dotados de una atención al detalle de la que muchos otros artistas aprendieron posteriormente.
  3. Generador de miles de empleos que de forma directa o indirecta daban sustento a cientos de miles de personas. No importa si se trataba de su equipo de bailarines, de los organizadores de eventos, empresas de seguridad, técnicos e ingenieros en audio, hasta televisoras, empresas discográficas, vendedores de playeras afuera de sus conciertos y hasta la empresa que fabricaba los boletos, cientos de miles de personas a lo largo de sus años de carrera se vieron beneficiados con su trabajo.
  4. El Altruismo y la filantropía eran una de sus características más destacadas. Pocas personas lo saben, pero él es el ser humano que más dinero ha donado a la beneficencia como individuo (no como institución o gobierno o empresa).
  5. La entrega que tuvo para el único trabajo que conoció en su vida. Prosperamos en aquello que somos más constantes.






Vito Corleone “El Padrino”




"Algún día, que quizá nunca llegue, te pediré que hagas algo por mí. Pero hasta ese día, considera esto como un recuerdo de la boda de mi hija"
(Frase que dijo a Buonasera, el día en que le hizo un favor para vengar a su hija)


"Tengo debilidad por mis hijos y los malcrío, como puede ver. Hablan cuando deberían escuchar"
(Frase que dijo cuando su hijo, Sonny, lo interrumpió durante una conversación muy importante)


"Juro, por las almas de mis nietos, que no seré yo quien quebrante la paz que hemos acordado hoy aquí"
(Don Corleone tras haber hecho una promesa).


"Don Corleone. Necesito un hombre con amigos poderosos. Necesito un millón de dólares en efectivo. Necesito, Don Corleone, a todos esos políticos que usted carga en el bolsillo como si fueran centavos"
(dijo Sollozzo al solicitar ayuda de Don Corleone)


"Un hombre que no pasa tiempo con su familia nunca puede ser un hombre de verdad"
(Don Corleone a Johnny Fontane)


“El Padrino” (The Godfather) un personaje de novela que después llegó a la pantalla grande, ha sido una verdadera institución para muchos, a pesar de ser un personaje ficticio que seguramente tuvo sus orígenes a partir de la realidad que se vivía en el sur de Italia en aquella época. Si bien nosotros no buscamos ser los jefes de una organización criminal, podemos destacar algunas de las cualidades que destacan a este gran personaje:


  1. El respeto por la familia era una de las cualidades que lo destacaban. No corregía a sus hijos en público y sólo dentro de la familia trataba los asuntos importantes.
  2. La aplicación y respeto por las jerarquías era algo que “Don Corleone” sabía hacer respetar con sus hijos y dentro de toda su organización.
  3. El cumplimiento de su palabra es sin duda uno de los elementos que lo hicieron llegar hasta donde llegó y nadie dudaba de su palabra una vez que él hacía una promesa.
  4. Una actitud ponderada ya que se trata de un personaje correcto y sabio al hablar y tomar decisiones. Siempre correcto en su forma de hablar y en el temperamento que manifestaba aún en situaciones de riesgo.
  5. Un “hacedor de favores”. En lo personal creo que es uno de los puntos más admirables de este personaje. Más adelante dedicaré un artículo especial a este punto, pero vale la pena tomar consciencia del poder que tiene el hacer favores y en general el ayudar a las personas.  Él ayudaba a poderosos e incluso a los más desprotegidos; en la novela se expresa con claridad el respeto y la gratitud que las personas sentían por él al haber recibido su ayuda.





Agnes Gonxha Bojaxhiu, La Madre Teresa de Calcuta





Nuestro Señor quiere que sea una monja libre cubierta con la pobreza de la cruz. Hoy aprendí una buena lección. La pobreza de esta gente debe ser algo muy difícil para ellos. Mientras buscaba por un hogar caminé y caminé hasta que mis brazos y piernas me dolieron. Pensé entonces qué tanto debía dolerles a ellos en su cuerpo y alma, buscando por un hogar, por comida y por tener salud. Entonces la comodidad de Loreto [su antigua orden] me sedujo. 'Solo tienes que decir una palabra y todo será tuyo de nuevo', me insistía el tentador ... Por mi propia elección, mi Dios, y porque te amo, deseo permanecer y hacer lo que sea que tu Santa voluntad me pida. No dejé que una sola lágrima rodara [por su rostro]


En 1952 pudimos abrir el primer hogar del moribundo. A mí me ocurrió el primer caso, el de una mujer tirada en plena calle. Se la estaban comiendo las ratas y las hormigas. Yo la llevé al hospital, pero no podían hacer nada por ella. Tuvieron que aceptarla, porque yo dije que no me marchaba de allí en tanto no se hiciesen cargo de ella. Después fui al ayuntamiento pidiendo me diesen un lugar donde meter a tales desgraciados, porque ya en el mismo día, había encontrado a otros que también se morían en mitad de la calle. El administrador encargado de la salud pública me señaló el templo de Kali, abriéndome el «darmashalah», lugar donde en otros tiempos la gente descansaba tras haber rendido culto a la diosa. El edificio estaba vacío; me preguntó aquel señor si lo quería. Yo me sentí contenta de poseer tal casa por diversas razones, particularmente porque era un centro de culto y de devoción de los hindúes. En veinticuatro horas condujimos allí a nuestros enfermos y lisiados. Desde entonces (y hasta principios de la década de 1970) hemos recogido por las calles de Calcuta más de veinte mil personas, habiendo muerto cerca de la mitad.
Teresa de Calcuta


Una de las personas con mayor influencia en los últimos tiempos. Su imagen rompe con los estereotipos de poder que hoy en día funcionan como instrumento de influencia. En una ocasión, el Papa le regaló un auto último modelo para que pudiera desplazarse y ayudar a más personas. Al recibir el auto lo vendió y utilizó el dinero para seguir ayudando. Recibió el premio Nobel (es el máximo premio que le pueden entregar a un civil por una causa que beneficie a la humanidad) y hoy en día siguen operando más de 450 fundaciones y más de ciento cincuenta mil voluntarios trabajando en honor a ella y por su misma causa, sin contar a aquellos no registrados en las estadísticas.


  1. Siguió su vocación de servicio a pesar de las pocas comodidades y la dificultad de su labor a pesar de pertenecer a una familia adinerada.
  2. Influenció únicamente con su ejemplo a miles de personas que siguieron sus pasos: a Gobiernos mandatarios e instituciones de gran poder hasta la fecha.
  3. Dedicó su vida a los enfermos, a los vulnerables y el sector más desprotegido de Calcuta, India, atendiendo a aquellas causas a las que el mundo no suele dar importancia.
  4. Destinó todos los recursos obtenidos de su influencia y galardones para continuar con su causa.
  5. Era humilde y sencilla en su vida personal. Sonreía ante los enfermos como sonreía ante un alto funcionario que deseara entrevistarse con ella. Sólo atendía a los funcionarios cuando terminaba de atender su trabajo con los menos privilegiados.


Hay muchas personas que han llegado tan lejos como deseas llegar; personas que han encontrado las respuestas que tu no has encontrado. Algunos mentores pueden ser otros que se dedican a lo mismo que tu, pero otros pueden ser personas que en su ramo han llegado lejos y que al observarlos se puede aprender mucho de ellos e incorporar ese aprendizaje a tu propia vida.


Adopta un mentor, o dos o los que sean necesarios, sin importar si lo saben o no. Algunas personas ya han encontrado el camino que tú estás buscando han encontrado las respuestas a las interrogantes que te planteas y han cambiado el mundo tal y como tú deseas hacerlo.

No basta con haber nacido humanos, nos contagiamos de humanidad, nos hacemos humanos los unos a los otros
Carlos marx


Al jaguar



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